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En el abandono más de 74 mil adultos mayores

 

www.elheraldo.hn


8 de noviembre de 2009

 

Honduras

Con 88 años de edad, Juan Pablo Trejo tiene que trabajar para vivir. 

Con dificultad, pero sin perder el ánimo, coloca su carreta en la que tiene un cajón de madera con varios depósitos donde coloca goma de mascar, churros y otras golosinas que ofrece a las personas que transitan en las inmediaciones del centro de salud Alonso Suazo.

Esta actividad, que realiza de 6:00 a 11:00 de la mañana, le permite obtener algunos centavos para sostenerse. A pesar de su vejez, Trejo siente que aún le quedan fuerzas para desempeñarse en otro tipo de trabajo, pero quizá por su edad nadie se atreve a darle empleo. 

"Porque a uno lo miran viejo, o piensan que tiene alguna enfermedad no le quieren dar trabajo en ningún lado, pero yo siento que todavía puedo ser productivo, todo es de que le quieran dar trabajo a uno", manifestó el anciano. 

Sin oportunidades

Para una persona de avanzada edad como Trejo, la vida se le hace cuesta arriba, pues la indiferencia, la soledad y el abandono son el destino que les espera. 

De acuerdo a la Encuesta de Hogares, realizada en septiembre de 2008 por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), y que es la misma que maneja el Observatorio del Mercado Laboral del Ministerio del Trabajo, en el Distrito Central viven 74,837 personas mayores de 60 años, o sea de la tercera edad. 

De este porcentaje, 29,373 son varones y 45,464 son mujeres, lo que indica el dominio de la población femenina. Aunque esta Secretaría no estableció qué porcentaje del adulto mayor labora en la capital, se estima que sea mínimo. Basta con recorrer las calles de la ciudad para convencerse que muy pocos son tomados en cuenta a la hora de desempeñar un trabajo digno. 

Aquellos adultos mayores que logran emplearse son ocupados para desempeñar labores de barrenderos, jardineros, ventas de periódico o lotería. 

"Algunos tienen suerte de trabajar, pero qué decir de aquellos a quienes no se nos reconoce la capacidad para hacerlo, quién dice que los que llegamos a adultos mayores no podemos pensar", opinó Mariano González.

Hay adultos que apenas cruzan el umbral de la tercera edad, son retirados de sus trabajos y estos tienden a caer en la depresión. Al parecer en la sociedad no hay entidades que de verdad velen por la integridad de estas personas en procura de que se les brinde protección. "Yo tengo conocimientos que hay entidades que velan por nuestro derecho, pero creo que es a medias. 

No a todos los negocios se les obliga a darnos los respectivos descuentos, también hay empresas de transporte donde los viejos no somos prioridad", se quejó Alonso Padilla. 

La seguridad que deben tener las personas mayores, solo está escrita en papel.

El artículo 3 de la Ley de Protección al Adulto Mayor y Jubilado detalla que se debe mejorar la calidad de vida propiciando formas de organización, que permitan al país aprovechar sus experiencias y conocimientos para evitar la discriminación y segregación por motivos de edad. 

La falta de programas de protección y apoyo, especialmente para aquellos que no tienen quién vele por ellos, se palpa en los pocos asilos donde apenas reciben un techo, abrigo y alimento, y en las calles donde muchos sobreviven en medio de cartones y tienen como único cobijo el cielo.

"Es lamentable llegar a cierta edad y que por ello le quiten a uno las oportunidades que tiene de trabajar, gracias a Dios yo tengo un trabajo con el que sostengo a mi familia", apuntó Rosario Barahona, quien trabaja como secretaria en un centro de fotocopiado en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Pero ella es una entre miles, los demás no corren con la misma suerte.

La interrogante es, ¿Qué les espera a los adultos mayores?

¿Está la tercera edad en la agenda de los políticos?

En la capital viven 1.5 millones de habitantes, de estos 74,837 son mayores de 60 años. Un porcentaje mínimo de estas personas cuenta con un empleo; el resto, que son la mayoría, no tiene esperanza ni futuro, pues tienen que convivir con la indiferencia.

De cara al proceso electoral que está a la vuelta de la esquina, ¿cuáles son los programas que plantean quienes aspiran a la Alcaldía Municipal, respecto al tema de la tercera edad?

Para Doris Alejandrina Gutiérrez, de la candidatura independiente Lucha con Dignidad, los adultos mayores, al igual que las personas especiales, serán prioridad dentro de su gobierno municipal.

Gutiérrez aboga porque las personas discapacitadas y especialmente los de la tercera edad nunca más sean discriminadas y desprotegidas. Para lograr su propuesta anunció que creará centros especializados para atender con dignidad a estas personas.

Eliseo Castro Pavón, candidato del Partido Liberal, asegura que la implementación de un Plan de Humanización en la capital es lo más efectivo. A través de este programa pretende orientar la ayuda a las personas de la tercera edad y los que considera los más desprotegidos. 

También ha prometido la creación de centros especiales donde se cuente con medicina, alimentación y abrigo. Ricardo Álvarez, del Partido Nacional y actual alcalde, señala que daría continuidad a los programas sociales de agua para todos, techos dignos, la funeraria del pueblo, y alfabetización, los que también favorecen a las personas de la tercera edad. 

Señaló que en los primeros meses de su gestión implementará el proyecto "Adoptemos un abuelo", que incluye la apertura de un centro de protección para los adultos mayores.


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