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El 4% de los mayores de 60 años sufre abuso psicológico

De: Valeria Shapira
La Nacion, May 2, 2001

En el país, el problema podría afectar a más de un millón y medio de personas

 Guerras, fragilidad, soledad. Podría pensarse que la violencia contra las personas mayores reside principalmente en estos pilares. Sin embargo, la forma más usual de esa violencia es el abuso. De todas sus versiones, el psicológico es el que menos se palpa y a veces el que más duele. Según datos de la International Network for the Prevention of Elder Abuse (Inpea), el 4% de los mayores de 60 años sufre abuso psicológico. 

Expertos locales indican que en nuestro país estos índices son similares. Si se observa que el 13% de la población argentina supera los 60 años, más de un millón y medio de personas estaría sometido, en mayor o menor medida, a este tipo de abuso. La Organización Mundial de la Salud lanzará este año el "Elder Abuse Study. Global Response Against Elder Abuse (Graea)", en conjunto con la Inpea, que pretende crear estrategias para prevenirlo. 

Víctimas y victimarios 

¿Es posible que el maltrato sea ejercido por aquellos que cuidan? Aunque parezca descabellado, es esto lo que lo define. La Inpea, un organismo con representaciones en todos los continentes, afirma que "es una acción única y repetida o la falta de una respuesta adecuada que ocurre dentro de cualquier relación en la que exista una expectativa de confianza, y la cual produzca daño o angustia a una persona anciana". El abuso psicológico o emocional se define como "la acción de infligir pena, dolor o angustia por medio de acciones expresas verbales o no verbales". 

De hecho, "para que exista maltrato tiene que haber una relación de confianza, un vínculo, una relación en la que una persona mayor deposite su confianza. Esto implica que el abusador puede ser desde un cuidador, un familiar, un médico o el cajero de un banco", explica la doctora Lía Daichman, vicepresidenta de la Inpea, coordinadora del posgrado del curso de médico especialista en Gerontología y Geriatría de la UBA y socia fundadora de la Asociación Gerontológica de Buenos Aires. 

Ya en los años 80, el Select Committee of Ageing de los Estados Unidos estimó que el 10% de la población anciana era víctima de las distintas clases de maltrato. "Los tipos más comunes son el físico, el sexual, el financiero, el psicológico y la negligencia. Las víctimas principales son las mujeres que viven con sus familiares. El National Center of Elder Abuse de los Estados Unidos registró en 1994 que el 62% de todas las denuncias de ancianos maltratados correspondía al sexo femenino." 

A pesar de ello, se considera que el subregistro es alto debido al temor y la vergüenza que genera la posibilidad de hablar de este sufrimiento. Se estima que sólo 1 de cada 14 incidentes domésticos de maltrato en la vejez llegan hasta las autoridades.

 Por otra parte, el abuso psicológico es difícil de medir: "Los estudios más serios trabajan con las percepciones de las víctimas, con lo que ellas perciben como maltrato. En nuestro país se realizaron diversos trabajos y se observó que el índice de maltrato psicológico coincide con estadísticas internacionales en el 4%", sostuvo Daichman. 

Problema mundial 

"El maltrato puede ocurrir en la casa del propio anciano, en la del cuidador, en los centros de atención diurna, en las instituciones geriátricas y en los hospitales. 

En el hogar, algunas de sus causas podrían ser una mala relación de larga data, la incapacidad del cuidador o problemas físicos o mentales de la víctima o del victimario", afirmó la doctora Daichman. 

Los expertos suponen que el problema crecerá junto con el aumento de la expectativa de vida. Actualmente, viven en el mundo 580 millones de mayores de 60 y en 2020 la cifra llegará a 1000 millones. El Elder Abuse Study que propone la OMS pretende generar planes de acción para detener el abuso. 

En su oficina de la OMS, en Ginebra, Silvia Perel Levin, del área Ageing and Life Course, explicó a La Nación que "este año, la idea es trabajar en focus groups sobre el tema del abuso en personas mayores. Esto es parte de un programa más amplio para el estudio de la problemática". 

Los países elegidos para esta primera etapa de trabajo son la Argentina, Brasil, Kenya, India y Líbano. En términos generales, el abuso no distingue credos, clases, razas ni lugares. Con respecto a los pacientes institucionalizados, afirmó la doctora Daichman que "una investigación americana sobre 557 enfermeras, publicada en The gerontologist, indicó que el abuso psicológico estaba presente en el 81% de los casos, seguido por el físico (36%). 

En la Argentina el índice de institucionalización es bajo (ronda el 1,5%), pero si consideramos que sólo en Capital habría 500 residencias no habilitadas, no sabemos si el maltrato ocurre en porcentajes similares". ¿Y los mayores que viven solos? "Vivir solo no es un factor de riesgo -dijo la especialista-. El problema es vivir aislado, con o sin compañía."

Mayores en riesgo 

Víctimas: la mayoría de las personas que sufren abuso psicológico (y de otros tipos) son las mujeres. 

Indicadores: pérdida de peso, desnutrición, palidez, higiene pobre de la piel, pasividad, retraimiento, tristeza y aumento de la depresión son algunos de los indicadores de que una persona mayor es maltratada. 

Victimarios: los hijos adultos son los victimarios más frecuentes. El segundo lugar lo ocupan los cónyuges. 

Soluciones: reconocer los derechos a la autonomía de las personas, asegurar que los ancianos tengan a donde recurrir para tratar su problema, capacitar a las personas que cuidan de los mayores, asegurar que los servicios de salud ofrezcan respuestas operativas.